Tripadvisor

Placa de reseñas Tripadvisor

Un gesto, una reseña. Para los negocios cuyos clientes vienen de fuera — turistas, visitantes, viajeros de trabajo — Tripadvisor sigue pesando en la decisión de entrar.

Quién sigue leyendo Tripadvisor y por qué importa

Google se ha quedado con casi todo el tráfico del día a día, y no tiene sentido fingir lo contrario: quien busca dónde cenar esta noche, en su propia ciudad, lo hace en Google Maps. Tripadvisor perdió esa batalla hace años.

Conservó otra, y bastante rentable. El viajero que prepara un viaje con tres semanas de antelación, la familia que elige restaurante en una ciudad que no conoce, el profesional con una noche que llenar: esas personas siguen abriendo Tripadvisor, porque la plataforma está construida justo alrededor de esa pregunta: ¿adónde voy, en un sitio que no conozco?

De ahí que la plataforma sea decisiva para unos negocios e irrelevante para otros. Una panadería de barrio que atiende siempre a los mismos vecinos no tiene nada que ganar allí. Un restaurante en una ciudad turística, un hotel, una actividad guiada o un local junto a una estación o un aeropuerto sacan de ahí una parte real de su clientela.

Las reglas: qué puedes pedir y qué se castiga

Tripadvisor permite pedir una reseña a un cliente. No hay ambigüedad: la propia plataforma ofrece herramientas para ello, y una placa en el mostrador es una forma legítima de hacerlo.

Lo que prohíbe es todo lo que falsea el resultado. Seleccionar — pedirla solo a los clientes contentos, o comprobar la nota antes de dar el enlace — se llama filtrado de reseñas y está expresamente prohibido. Incentivar — un descuento, un café, un sorteo a cambio de una reseña — también lo está.

Y la sanción es especialmente visible. Tripadvisor puede colocar un banner rojo de penalización en tu ficha, legible por cualquiera, a veces durante meses. Donde Google retira reseñas en silencio, Tripadvisor le cuenta a tus clientes que te pillaron. Eso solo debería zanjar la cuestión de si compensa hacer trampas.

Una placa colocada a la vista, a disposición de todos los clientes sin distinción, encaja de lleno en las reglas. Es justo lo contrario de seleccionar: la ve todo el mundo y la puede usar todo el mundo.

Google o Tripadvisor: cómo repartir el esfuerzo

Querer alimentar las dos a la vez suele acabar sin alimentar ninguna. Un cliente al que se le pide elegir entre dos plataformas duda, y un cliente que duda se marcha sin dejar nada.

La regla práctica es sencilla: Google para la clientela local, Tripadvisor para la de paso. Si la mayoría de tus mesas se llenan con gente de menos de cinco kilómetros, vuélcate en Google. Si una parte importante llega de fuera, Tripadvisor merece un esfuerzo real, porque es ahí donde miraron antes de elegirte.

Para los negocios de temporada, lo sensato es alternar. Un restaurante de costa empuja Tripadvisor en julio y agosto, cuando las mesas las llenan los veraneantes, y vuelve a Google a partir de octubre, cuando regresan los de siempre. Nada impide cambiar el destino de una placa al empezar cada temporada, desde tu cuenta, en unos segundos y sin volver a encargar nada.

El momento adecuado y el sitio adecuado

El momento lo decide casi todo. El bueno es el final de la comida, después del café, con el cliente aún sentado y relajado; no en la puerta con el abrigo a medio poner. Una placa en la mesa en ese instante se usa; esa misma placa junto a la salida se ignora.

En un hotel, el momento equivalente es la salida, o la noche en la habitación cuando la jornada ya ha terminado. La recepción funciona si la placa está en el mostrador y el personal la menciona de pasada; una placa que nadie señala acumula polvo se ponga donde se ponga.

Una palabra sobre el texto. « Déjanos una reseña en Tripadvisor » es flojo. « ¿De viaje? Cuéntale a otros qué te ha parecido » habla justo a quien usa la plataforma y le recuerda que su reseña servirá a alguien en su misma situación. Esa diferencia de redacción mueve más la tasa de respuesta que el diseño de la placa.

Encargar una placa Tripadvisor

La placa estándar ya hace el trabajo: la apuntas a tu ficha de Tripadvisor desde tu cuenta y funciona. Es la vía más rápida y económica, disponible de inmediato, y la que recomendamos a un negocio único que empieza.

Una placa a medida tiene sentido cuando el diseño debe llevar la identidad de la plataforma, tu logo o un mensaje escrito para viajeros. Es también la vía para un grupo que equipa varios locales, porque cada placa debe apuntar a su propia ficha. Pide presupuesto: tendrás respuesta con precio en un día laborable y un diseño que validar antes de producir nada.

En ambos casos la placa lleva un chip NFC bloqueado contra reescritura y un código QR impreso, en resina epoxi que aguanta el uso de un comedor. Sin suscripción: pagas una vez y puedes alternar el destino entre Tripadvisor y Google cuando cambie la temporada.

Preguntas frecuentes

¿Tripadvisor permite pedir reseñas a los clientes? +
Sí, pedirlas está permitido y la propia plataforma ofrece herramientas para ello. Lo prohibido es seleccionar — pedírselas solo a los clientes contentos — y ofrecer algo a cambio. Una placa visible para todos respeta ambas reglas.
¿Qué pasa si incumplo esas reglas? +
Tripadvisor puede colocar un banner rojo de penalización en tu ficha, visible para cualquier visitante y a veces durante meses. Hace mucho más daño que la retirada de unas reseñas, porque lo ven tus clientes.
¿Tengo que elegir entre Google y Tripadvisor? +
En la práctica, sí. Pedirle al cliente que elija entre dos plataformas hace que se pierda la mayoría. Google si tu clientela es local, Tripadvisor si es de paso, y puedes alternar por temporada.
¿Puede la misma placa apuntar ahora a Tripadvisor y luego a Google? +
Sí. El destino se cambia desde tu cuenta en unos segundos y la placa se queda donde está. Los negocios de temporada lo aprovechan para seguir el cambio de clientela.
¿Dónde colocar la placa en un restaurante? +
En la mesa, llevada con la cuenta o con el café: es cuando el cliente sigue sentado y relajado. Junto a la salida pasa desapercibida, porque a esas alturas ya se están poniendo el abrigo.
¿El cliente necesita la aplicación de Tripadvisor? +
No. El enlace se abre en el navegador del móvil y la reseña se puede escribir desde ahí. Si tiene la aplicación instalada, normalmente se abre esta, que además es más rápida.

Recoge las reseñas de la clientela de paso

Una placa en la mesa, un gesto, y el viajero que disfrutó de la velada lo cuenta donde lo leerá el siguiente.